¿Alguna vez has hecho todo lo posible por destacar en lo que más quieres y ha llegado alguien mejor que tú a ocupar ese lugar sin esfuerzo alguno?
Tristeza, frustración, dualidad, estas palabras expresan sólo algunos momentos del ser que hay que aceptarlo como ser humano, forma parte de nosotros en mayor o menor medida.
Nina -Natalie Portman- es una frágil y delicada bailarina de ballet de una compañía de NY en donde ser parte de esta profesión hace que entregues tu vida por ello. Nina busca el papel protagónico de la nueva temporada de "El lago de los cisnes" y sabemos que el cisne blanco será interpretado por ella a la perfección, prácticamente es su vida, pero hay un antagónico que probablemente Nina nunca haya experimentado: El Cisne Negro.
El director de la compañía -Vincent Cassel- reta a Nina a sacar su lado más oscuro para que pueda transmitir la sensación del cisne negro: orgullo, vanidad, potencial sexual. A Nina le cuesta mucho ya que no ha sentido esa parte mala del ser humano, siempre ha vivido rodeada de bondad y hasta cierto punto controlada por su madre -Barbara Hershey- quien le dice qué y qué no hacer en su vida.
De repente Nina siente el deseo de superar la bondad y dejar atrás el papel de niña buena, necesita probar su lado oscuro para poder interpretar de la mejor forma al cisne negro; pero no todo en la vida es fácil; Lily -Mila Kunis- arriba directamente desde San Francisco y parece ser la competencia de Nina. Lily prácticamente es el lado oscuro de la historia, se porta de una manera no conveniente para la sociedad y sabe cómo ser una verdadera chica mala. Es entonces que Nina debe de ser muy cuidadosa para que no le sea robado el papel de Swan Queen.
La dirección de arte es fabulosa, el vestuario brilla por sí mismo, se integra totalmente a la historia y nos devuelve la delicia y el encanto de "El lago de los cisnes" en una versión actual encaminada a relatarnos la lucha interior del ser humano.
El CGI se mezcla perfectamente con la historia, Nina como cisne negro nos sorprende en todos los aspectos, desde su lado oscuro que no creíamos que sacara a flote, hasta el bello plumaje en el momento de su metamorfosis en los reinos del delirio.
La música -inspirada en Tchaikovsky- refleja perfectamente la psique de Nina, nos abraza, nos envuelve, nos aturde en los momentos adecuados, ninguna nota está fuera de lugar tal cual nos dicta el ballet, movimiento y sentido musical están mezclados de tal maestría que nos transportan a cada neurona de Nina para desembocar en una batalla sin fin.
Las actuaciones de Natalie Portman, Mila Kunnis, Vincent Cassel y Barbara Hershey de verdad son espectaculares, nos aturden con cada movimiento, en su lenguaje y su tono nos demuestran su conformación psicológica, nos transportan al mundo de sus ideas que acompañadas de la mente de Nina nos brindan un gran festival catártico.
Pocas veces puedo afirmar que las películas son obras de arte, pero "Black Swan" merece todo mi respeto. Hay estructura formal visual en todos los símbolos: labial, perfume, daga, muñecos de peluche, pastel, etc. El lenguaje utilizado expresa lo que Darren Aronofsky nos quiere comunicar, los actores están en sintonía con la obra en todo momento haciendo únicas sus actuaciones, música y danza nos deleitan en cada segundo de la obra y finalmente el contenido de la obra de arte, su estética, es avasalladora, nos comunica demasiados sentimientos tan difíciles de ordenar que sufrimos la misma angustia y pesadez de Nina.
La película encarna la batalla por querer algo apasionadamente, tenerlo tan cerca que en cualquier descuido puede volar de nuestras manos, y es entonces cuando debemos de preguntarnos si todo el esfuerzo que hemos hecho durante muchos años ha valido la pena o no. Es nuestro momento y nadie se atreverá a quitarlo de nuestras manos, de lo contrario, se enfrentarán con nuestro lado más oscuro, con lo que no se esperaban de nosotros, con El Cisne Negro.




















Definitivamente es una película maravillosa.
ReplyDeleteMe ha gustado la entrada :)