El fraile franciscano Diego de Landa documenta en su crónicas sobre los mayas que a los cenotes no podía acceder cualquiera persona, únicamente estaban autorizados los sacerdotes y los jerarcas de las tribus.
Podemos observar en estas fotos restos arqueológicos que se han descubierto desde 1999. Los mayas no dejan de sorprendernos, todo parece indicar que descendían a grandes profundidades para depositar cuerpos humanos y realizar ofrendas a los dioses, incluso después de años volvían a entrar a los cenotes y removían ofrendas y huesos. ¿Cómo entraban a los cenotes y salían de ellos con tanta facilidad? ¿Cómo podían dejar de respirar por largos minutos en los cenotes? ¿Para qué removían los restos óseos después de años? ¿Cómo construían Sacbés tan profundos (40 metros) y qué tecnología usaban? Esperamos encontrar estas respuestas en algunos años.










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